Cada año, decenas de miles de toneladas de frutas y hortalizas de zonas no libres cruzan la barrera sanitaria rumbo al sur. En los puestos de control se verifica que lleguen con los tratamientos y certificados correspondientes, porque una sola detección de mosca de los frutos puede poner en riesgo a toda una región productora.
Lo que está en juego es concreto: China y Estados Unidos concentraron en una temporada reciente el 64 % de las exportaciones argentinas de cereza, y más del 95 % de ese volumen salió de las áreas libres de la Patagonia y Mendoza. Un estudio del INTA estimó que por cada dólar invertido en el programa de control se obtiene un beneficio de más de 15 dólares.
Por eso pedimos a quienes viajan al sur que revisen su equipaje antes de cruzar los ríos Colorado o Barrancas, y a transportistas y comercios que trabajen siempre con mercadería certificada.
Fuente: LM Neuquén.
